ENTREVISTA A JOSÉ CARLOS SAEZ DE RUS. DIRECTOR CORPORATIVO DE SEGURIDAD, SALUD Y BIENESTAR. FCC SERVICIOS CIUDADANOS

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La verdadera prevención en las empresas se consigue con su integración total en todos los niveles de la misma, ¿cuál es la situación en FCC en cuanto a la integración del sistema de prevención y cómo se ha conseguido llevarla a cabo?

Efectivamente, es lo que la Ley establece. La integración de la prevención es un cuestión fundamental que debe estar incluida tanto en la organización como en los procesos de gestión, como lo que es la participación y consulta de los trabajadores. Y esto último es un apartado fundamental ya que los trabajadores son los que mejor conocen su trabajo y son los que más información nos pueden dar sobre cómo resolver los problemas que se tengan. Por lo tanto, la participación de todas las figuras que intervienen en una empresa es fundamental. Lo que nosotros hemos ido haciendo en nuestros sistemas de gestión es integrar la participación mediante lo que llamamos reuniones niveladas. Todos los estamentos de la compañía participan y comprueban los resultados en prevención y pueden dar soluciones para los problemas que se plantean. Esto nos ha dado muy buen resultado y de esta manera hemos conseguido que tanto la dirección como los representantes de los trabajadores, de alguna forma participen en esa integración.

 

¿Se realizan en su empresa acciones preventivas más allá del estricto cumplimiento legal de las obligaciones empresariales en materia de prevención?

Es evidente, en FCC se cumplen e incluso se sobrepasa determinados requerimientos legales. En este momento, nosotros nos estamos moviendo hacia el cumplimiento del concepto de empresa saludable. Los trabajadores seguros, los trabajadores que trabajan de forma segura, a la vez son saludables, y eso es fundamental dentro de una organización. Pensamos que el entorno de trabajo es un lugar ideal para promover la promoción de la salud, y esa es la línea de trabajo en la que estamos avanzando en este momento.

 

¿Qué papel desempeñan los trabajadores dentro de la política preventiva de FCC?

Siempre se dice, y lo dicen todas las empresas, que los trabajadores son la parte más importante de una empresa. Evidentemente sin ellos la empresa no es nada, y, en ese sentido, esa es la orientación qué tiene que llevarse dentro de una compañía; es decir, cuidar a los trabajadores. En este momento tenemos un equipo de unas 150 personas entre técnicos y profesionales sanitarios, que se dedican a gestión de la prevención, de la salud y, lógicamente, emanando de una política que en nuestro caso la emite el consejo de administración. Todas las acciones que vamos realizando van en la línea de dar la protección adecuada a los trabajadores. En nuestras últimas campañas, lo que estamos haciendo es buscar la responsabilidad de todos los trabajadores. Evidentemente, a estas alturas todo el mundo sabe lo que se espera ellos, todos saben protegerse adecuadamente, cuáles son las medidas que se deben cumplir, las normas de la empresa establece…, y ésta es la línea de trabajo que creo está dando buen resultado. Dar la protección adecuada a los trabajadores y buscar a la vez la corresponsabilidad de todos para conseguir el mejor fin.

Un reto que se plantean las empresas es consolidar la cultura preventiva entre sus empleados. En este sentido, ¿qué políticas de fomento se han seguido en FCC?

Cada empresa está en una situación con respecto a la cultura preventiva dentro de su organización. En este momento estamos trabajando con el modelo nórdico, NOSAC 50, que consiste en analizar dentro de la estructura de la empresa, el conocimiento que, tanto directivos como trabajadores, tiene del concepto de cultura preventiva. En ese sentido, el trabajo que hemos realizado en una de nuestras actividades, en AQUALIA, nos ha dado un resultado que nos sitúa en esa escalera de la prevención, en un nivel proactivo. Lógicamente estamos intentando avanzar un peldaño en esa escalera, llegar a un nivel generativo, lo cual va a dar un resultado en cuanto al clima laboral que seguro será óptimo. El clima laboral se mejora cuando los trabajadores, realmente, palpan que la empresa se toma en serio la prevención. Cuando ellos se dan cuenta que la empresa da valor a la prevención, aporta más y, lógicamente, se consigue mejorar esa cultura preventiva.

¿Qué papel han desempeñado el uso de las TIC en el proceso de integración de los sistemas y métodos de PRL en FCC?

En este sentido, creo que es un hándicap. Es verdad, que estamos utilizando aplicaciones que no sirven para manejar la información, para compilarla y quizá lo que nos queda sea avanzar en la utilización de tecnologías para obtener resultados de campo; es decir, que los técnicos que trabajan en centros de trabajo pueda utilizar herramientas tecnológicas para facilitar su trabajo. Aquí sí que creo que nos queda todavía mucho por recorrer.

La aplicación de tecnologías para el control de los comportamientos permisivos de los trabajadores ¿es la solución para erradicar los accidentes laborales?

Esto estaría dentro de lo que venimos viendo a lo largo del tiempo. ¿Un mayor control supone un mayor resultado? No siempre. Tenemos un vigilante, necesitaríamos un vigilante que vigile a ese vigilante y así sucesivamente. Creo que la probabilidad de que los actos inseguros se produzcan, disminuye bastante, incluso dos o tres veces, si los trabajadores realmente ven que el clima preventivo en su empresa es favorable. No se trata tanto de vigilar al trabajador, si no de propiciar que el trabajador conozca y cumpla las normas de una forma interna, sin la necesidad de que alguien tenga que estar supervisando esa labor.

Según su punto de vista, ¿se están teniendo en cuenta todas las posibilidades de las nuevas tecnologías en la prevención de riesgos laborales?

Pienso que el uso de lo que se conoce como TIC avanza una forma imparable. Recientemente, he tenido la posibilidad de estar en la presentación de algunas APP que se pueden utilizar para el control de la salud de los trabajadores, que facilitan muchísimo la tarea. La formación también va cambiar sustancialmente porque se está empezando a utilizar la realidad virtual, en el SICUR hemos podido ver algunos ejemplos, y esto facilitará las tareas de formación en algunos casos de actividades de tipo peligrosas ya que se podrá hacer sin ningún tipo de riesgo. En los próximos años veremos muchos avances y mejoras con la utilización de estas nuevas tecnologías.

¿Cómo definiría la actual situación de la prevención en España?

Por ponerle un calificativo similar a las notas del colegio, mi opinión es que progresa adecuadamente. Nadie puede dudar de que se ha producido una reducción muy importante del número de accidentes, una mejora importantes en las condiciones de trabajo. En cuanto a los accidentes, imaginemos que 1999 la cifra estaba por encima de los 930 mil accidentes y en 2014 en torno a los 490 mil. Es decir, una reducción de casi un 50%. Y en cuanto a los accidentes mortales, de 1566 que se registraron en ese año 2009, ha pasado a 560 en 2014, lo que representa una reducción del 73%. Creo que los profesionales de la prevención cada vez tienen mayor cualificación, las Administraciones, con todos los problemas que a veces hay, sigue realizando avances importantes intentando que las empresas, cada vez más, vayan cumpliendo con las normas, y con todos los esfuerzos y problemas que se han producido, creo que deberíamos de valorarlo positivamente.

¿Cuáles considera que son los principales avances que se han conseguido en nuestro país en prevención de riesgos laborales?

Cualquiera que haya estado trabajando durante los años de vigencia de la ley, ha tenido la oportunidad de ver que se ha producido cambios a mejor. Mi experiencia durante estos años es que la ley ha proporcionado un marco fundamental para avanzar. Lo que sí consiguió con la ley, también, es que naciera ese concepto, del que hemos hablado antes, de cultura preventiva. Creo que en estos años se ha avanzado, y hemos pasado de hablar del uso de EPIS a hablar de los riesgos emergentes, de los psicosociales, o la motivación del trabajador como un elemento fundamental para reducir los riesgos músculoesqueléticos. Hemos pasado de hablar de empresa segura a empresa saludable, Incluso, en este momento, estamos empezando a escuchar el concepto introducido en Estados Unidos: Salud Total de los Trabajadores. En este sentido veo positivo todo el avance que se ha conseguido en todo este tiempo.

Según su punto de vista, ¿qué es lo que no ha funcionado en la aplicación de la ley y la normativa que la ha desarrollado?

Quizá hay algunas cosas cosas. Nuestra normativa se centra más en los medios que en los resultados, a diferencia de lo que podemos ver en otros países. Facilita mas las tareas de seguimiento y control que la propia eficacia, y el abanico de posibilidades que nos encontramos en derivación de las normas de prevención puede es muy amplio llegando, incluso, a la responsabilidad penal. Hay un desconocimiento importante, en este sentido, por parte de los directivos y los mandos intermedios de saber hasta dónde llega su responsabilidad y esto hace que no se faciliten demasiadas acciones. Luego nos encontramos nos con las comunidades autónomas en las que puede haber diecisiete formas distintas de interpretar las normas: lo que un sitio sí se puede hacer, en otros no te dejan. Las propias estrategias que elaboran las comunidades autónomas, no en todos los casos van alineadas, con lo cual eso también dificulta. También, Una de las cosas importantes es que no se ha dignificado adecuadamente la tarea o profesión del técnico de prevención. Esto, quizá, sí sea un hándicap. Por poner un ejemplo que siempre nos surge, ¿por qué en determinadas gestiones de la empresa (como puede ser en la gestión de tributos o nóminas) la administración no entra en decir qué número de técnicos o cuantos administrativos tiene que tener por cada euro que vayas a pagar, y, sin embargo, con respecto a los técnicos hay un intervencionismo claro en hablar del número de técnicos y no de la calidad que estas técnicos tienen que tener.

Se acaba de cumplir los 20 años de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, seguramente tanto la citada ley como la normativa que la ha desarrollado no ha cubierto todas las expectativas, ¿quedan asignaturas pendientes?

Claramente, queda asignaturas pendientes. Hablábamos de la integración de la prevención y, quizá, esa sea una de las principales asignaturas pendientes: conseguir integrar la gestión de la prevención. También tenemos que no hay suficiente información en los directivos y mandos intermedios de cuales son sus obligaciones, y responsabilidades en la gestión. Se piensa que en una organización hay técnicos de prevención y que los técnicos de prevención son los que tienen que hacer la prevención cuando, en realidad son las personas que pueden ayudar a solucionar las dudas, los problemas pero, en ningún caso, son los que tienen que dar la solución al problema. Todavía se siguen viendo evaluaciones de riesgo sin medidas preventivas, documentación que queda bien en una carpeta pero que no solucionan nada. También es verdad, que tejido empresarial español está constituido por empresas pequeñas y muy pequeñas, lo que supone una rémora para llegar a conseguir que los empresarios de esas empresas sepan cuáles son sus obligaciones y cumplan con ellas.

Si pudiera, ¿qué cambiaría de la normativa vigente?

Una de las cosas de las que siempre nos solemos quejar es, precisamente, de que la normativa es muy extensa, muy profusa. Si hacemos un balance observaremos hay más casi mil normas que regulan los aspectos de seguridad y salud. Incluso más de setentas tipos de infracción distintas por las que la Inspección de Trabajo puede sancionar a una empresa. Es verdad que con este volumen de normas, es muy difícil no incumplir algunas de ellas o alguna parte de ellas, lo que dificulta, en cierta medida, el funcionamiento. Como decía antes, a diferencia de otros países, parece que aquí nos centramos más en el deber de medios que en el deber de resultados, y eso debería ser un cambio a establecer dentro de la normativa a futuro. Otra de las cuestiones que hemos criticado, es que hay excesivos conceptos genéricos indeterminados dentro de la normativa. Cuando se habla de medios suficientes, adecuados, necesarios o cuando no se define adecuadamente lo que es la propia actividad. Creo que sería uno de los objetivos para el cambio. Es decir, simplificar, en la medida de lo posible, y establecer de forma clara, qué resultados se esperan en lugar de qué medios son necesarios para obtener esos resultados

 

¿Cómo se imagina el sector de la prevención en los próximos diez años?

Por utilizar un símil económico, como hacen en la calificación de las agencias del rating, lo imagino, al menos, con una perspectiva doble A, soy optimista y creo que vamos a mejorar. También es verdad que hay que tener en cuenta la situación social, es decir, el tejido social, los trabajadores que van a formar parte de las empresas en los próximos años van a cambiar. El otro día, leía un dato en el que ponía que para el año 2025 el 75% de todos los profesionales en activo de ese colectivo llamado «milenians», personas que tienen otros valores, otras reglas, que están dispuestos a pasar toda su vida profesional en una empresa. Quieren contribuir a mejorar tanto su organización como aspectos de la sociedad que no funcionen, lo cual va a servirnos para evolucionar. En el caso de los conceptos de gestión ocurre un poco igual. Tenemos que evolucionar hacia ese concepto de salud total de los trabajadores que establecía NIOSH. Hay que pensar claramente, que la seguridad, la salud y el bienestar laboral son importantes para los trabajadores pero, también, son importantes para le eficiencia, productividad y sostenibilidad de las compañías por lo cual, es importantes para las dos partes. Creo que las organizaciones se desarrollan mejor cuando son capaces de aunar las ideas, los esfuerzos y las habilidades de todos sus trabajadores.